«A veces solo necesitas dejarlo ir»

—A veces solo necesitas dejarlo ir —me indicó Ximena, como si fuera lo más natural del mundo—. ¿No eras tú el que hablaba de dejar ir en el minimalismo?⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Alcé la mirada y regresé a verla. Ella parecía muy segura de sí misma.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

—Si, pero cuando comenté acerca de dejar ir, no dije que fuera fácil. Las personas no son objetos y no es igual dejar ir un objeto a dejar ir a una persona.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

—En eso estoy de acuerdo, pero ¿No crees que después de la tormenta viene un rayo de sol…?⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

—¿Qué? La verdad ahorita no estoy para tus tont…⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

—Si —me afirmó Ximena—, esta sensación pasará y crecerás como persona. Al fin de cuentas, todas las experiencias nos producen un aprendizaje, solo que no siempre lo vemos de esa manera y…⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

—…Y crees que yo puedo hacerlo, solo que el dolor no me deja, pero, si soy fuerte y veo el lado positivo, pasará ¿o no?⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

—¡Vaya! ¡En verdad eres muy inteligente, más de lo que aparentas! —me contestó Ximena exaltada. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Mis lágrimas se detuvieron un poco y traté de reír. Ella me abrazó y me dio un beso en la mejilla derecha. De pronto sentí que una tercera gota de agua recorría mi rostro, pero como ella mantenía el suyo pegado a mi cara no pude ver de dónde provenía. Sin embargo, algo era seguro: no estaba lloviendo, de hecho, cuando ella se separó de mí, pude vislumbrar el horizonte y, al final, el atardecer. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Autor: Ramsés K. Mishima

@lafilosofiaminimalista

El Minimalismo en mi vida: 10 Cosas que dejé de comprar y que simplifiqué desde que comencé a llevar u estilo de vida minimalista.

1. Ropa

Desde que comencé con este estilo de vida, me percaté de que en realidad mucha de la ropa que tenía no la utilizaba y solo la estaba almacenando en mi armario. De tal manera que decidí simplificar mi guardarropa y quedarme con lo más esencial y, por supuesto, que fueran prendas que de verdad utilizo y que me gustan. No tiene sentido guardar ropa que no usas o que crees que alguna vez vas a utilizar, porque ese día nunca llega. Es por eso que una vez hecho esto, decidí no volver a comprar una prenda de ropa a menos que fuera estrictamente necesario, pues en ocasiones compraba por comprar y no por necesidad o, peor aún, compraba ropa sin estar convencido de si me quedaba bien o si la aprovecharía lo suficiente.

2. Calzado

Repitiendo el mismo criterio anterior, el primer paso fue simplificar mi calzado, pues tenía el siguiente problema: tenía zapatos que no usaba y tenía zapatos nuevos guardados que tampoco utilizaba. De tal manera que depuré mi calzado y además dejé de comprar zapatos. Desde que lo hice, no he adquirido ningún par adicional y de eso ya tiene alrededor un año y medio. Me quedé con lo más esencial, los que me gustan y que sé que puedo utilizar en cualquier momento. A veces pensamos que necesitamos zapatos para todos los tipos de pantalones o, en el caso de las chicas, para todos los vestidos o faldas, pero en realidad los colores básicos como el negro, café y azul combinan con todos, así que no veo la necesidad de tener tantos pares multicolores.

3. Libros impresos

Siempre me han gustado los libros y creo que este fue el punto de la lista que más me costó simplificar, y si bien el minimalismo no quiere decir que debemos sufrir al simplificar, yo lo hice porque me di cuenta de que en realidad muchos de los libros que decimos que nos gustan y que amamos, solo los hemos leído una vez y después de eso han quedado almacenados y en realidad son pocos los que de verdad volvemos a leer o consultar. Por eso desde hace alrededor de un año decidí no volver a comprar un libro en formato físico y además dejé ir los libros que yo estaba seguro que no volvería a leer ni consultar. Algunos los vendí y otros los regalé. No quiere decir que ya no los valoro o que no son importantes. Precisamente por la importancia y relevancia de su contenido, consideré que se estaban desperdiciando en el librero, cuando podrían serle de mayor utilidad a alguien más.

4. Discos de música y películas

Creo que muchos se identificarán con este punto, ya que la mayoría tiene Netflix o algún otro servicios de entretenimiento digital vía streaming. En el caso de la música, muchos ya prefieren Apple Music o Spotify porque con la practicidad de los dispositivos móviles, podemos llevar nuestra música favorita a todos lados. Es por eso que yo consideré que ya no era necesario conservar mis discos de música, los cuales ya no utilizaba y que dejé de comprar mucho tiempo antes de conocer el minimalismo. En el caso de las películas, desde que descubrí Netflix y después las demás plataformas de streaming, dejé de comprar películas porque no les encontré ningún sentido. Creo que de todos los puntos este fue el que menos trabajo me costó dejar ir.

5. Adornos para casa

Otro punto son los adornos para la casa. Dejé de comprar adornos, cuadros, figuras o decorativos. Y con “dejé” no quiero decir que comprara en exceso, pero me parece importante comentar que anteriormente pensaba que un espacio lleno de decoración le proporcionaba identidad al lugar. Sin embargo me sucedió lo mismo que cuando me harté de la ropa y los zapatos: ver todo saturado me producía dolor de cabeza, así que dejé de recibir adornos y también dejé de comprar objetos decorativos para tener un espacio libre de distracciones visuales.

6. Figuras y coleccionables

Este punto sí que me costó trabajo dejarlo, pero sé que fue para bien y en la actualidad no me siento mal, no me arrepiento y doy gracias por haberlo hecho. Al principio, cuando me planteé esto, no concebía que fuera capaz de desprenderme de mis figuras y coleccionables que había acumulado durante tantos años y no solo se trataba del aspecto de la inversión de dinero, también está la parte de la inversión de tiempo y espacio. Apreciaba mucho mis figuras de Star Wars y de Caballeros del Zodiaco, pero cuando descubrí el minimalismo, me di cuenta de que esos objetos no me estaban aportando nada y más bien eran un estorbo en mi espacio, además de que me producían una enorme distracción. Hay que ser sinceros, cuando uno colecciona algo, es porque es algo que le gusta mucho y por supuesto hace lo posible por mantenerlo impecable. Pues así era yo con mis figuras de Star Wars. Si a eso le sumamos que eran un número considerable, la inversión de tiempo en cuidado y limpieza era inmensa, tanto que terminé hartandome de ellas y las dejé ir. Algunas las regalé y otras las vendí y hasta el momento me siento muy feliz.

7. Relojes

También en el caso de los relojes, anteriormente mi pensamiento era maximalista, ya que pensaba en tener una amplia colección de relojes y la verdad es que sí comencé a tenerlos. Sin embargo después descubrí que no tenía caso tener varios, aunque fueran para combinar con toda mi ropa. Comprendí que debía buscar un solo reloj que pudiera utilizar con todas mis prendas y que me proporciona la funcionalidad que requería. Por suerte se invitaron los smartwatches. Claro que adquirí uno, pero vendí y regalé todos los que tenía y dejé ir una parte maximalista de mí. Nuevamente me sentí muy feliz y con menos estrés.

8. Recuerdos o souvenirs

Aquí incluyo los artículos que adquiría en viajes, conciertos, obras de teatro, objetos promocionales de películas o de algún otro evento al que asistiera. Estos artículos son otro buen ejemplo de compras que dejaron de tener sentido para mí, porque llegué a la conclusión de que solo los estaba acumulando porque pensaba que debía tener recuerdos materiales de todo y en realidad lo importante eran las experiencias y el aprendizaje que me habían dejado. Desde que comprendí eso he dejado de comprar ese tipo de cosas. A menos que sea algo que de verdad haga latir mi corazón no lo compro como recuerdo.

9. Alimentos de baja calidad

Este es un aspecto muy importante y lo contemplo porque generalmente no invertimos en buena alimentación y por diferentes motivos, ya sea por que a veces los alimentos de calidad son muy caros y es más fácil comprar algo de comida en la calle. Como comenté en el episodio 2, Tu cuerpo es tu templo, la alimentación es uno de los aspectos más importantes en nuestras vidas y en ocasiones no le prestamos la debida atención. Es por eso que desde mi punto de vista, la alimentación debe considerarse como una inversión y no un gasto. Esto no quiere decir que te gastarás todo tu dinero en la comida más cara, sino que debemos ser conscientes de los alimentos que compramos. No porque digan que el Jabugo es excelente carne, quiere decir que comprarás todas las semanas para comer. Claro, si tienes el dinero para hacerlo tal vez lo hagas. Sin embargo si eres del resto de los mortales, como yo, la idea es ser selectivo y comprar de manera reflexiva. No se necesita grandes cantidades de dinero para poder preparar una comida nutritiva, ya que se puede comprar insumos para una buena ensalada con frutas y verduras sin invertir tanto. En fin, todo dependerá de qué tanto quieras cuidar tu alimentación.

Por otro lado, nuevamente quiero comentar que esto no quiere decir que no debemos comer comida chatarra o “garnachas”, como decimos en México. Se trata de encontrar el equilibrio y mantener la alimentación como un estilo de vida; uno en el cual podemos variar de vez en cuando.

10. Artículos “por si acaso”.

Finalmente, el último punto de la lista: los productos “por si acaso”. Anteriormente acostumbraba a adquirir productos que yo, ingenuamente, suponía que podría utilizar en el futuro. Y digo suponía, porque me dejaba llevar por la aparente idea de necesidad que me vendían las propagandas. Por supuesto el objetivo de las empresas que se dedican a vender productos es que la mayor cantidad de clientes compren esos productos, así que debo reconocer que las estrategias cada vez son más convincentes y cuando vemos un producto nos proyectan la idea de que necesitamos tener esos objetos y, además, que estaríamos cometiendo un grave error al no comprarlo. El caso más común es el de las promociones de 2×1 o de ”el segundo a mitad de precio”. Esto aplica generalmente en ropa y zapatos, que son los dos primeros puntos que marqué en mi lista porque a mí sí me estaban controlando y no podía contenerme ante la seducción de las promociones y de los meses sin intereses. Pero ¿cuál es el punto importante? la razón es que generalmente nos dejamos llevar por el impulso cuando en realidad son cosas que no necesitamos y que las compramos porque las consideramos una oportunidad y es entonces cuando estamos comprando por impulso.

Sí siempre que compramos o adquirimos algo lo hiciéramos reflexionando y siendo conscientes de si en verdad lo necesitamos, creo que el consumismo colapsaría.

Si te interesa más de este tema, puedes escuchar el episodio 5 de mi podcast en donde hablo sobre estos 10 puntos que simplifiqué en mi vida.

Te dejo el link aquí y puedes escucharlo directamente en este blog, en Apple Podcast o Spotify.

Spotify

https://open.spotify.com/episode/1qrDOsMhozyJg3bbzZcYR6

Apple Podcast

https://podcasts.apple.com/mx/podcast/episodio-05-minimalismo-en-mi-vida-10-cosas-que-dej%C3%A9/id1472490123?i=1000447147530&l=en

Saludos y hasta la próxima.

Reflexión Sabatina: Vive con menos…

¡Hola!

En este sábado por la noche solo paso a dejarte una pequeña reflexión para meditar un poco. Espero no interrumpir tus actividades, pero me parece importante reflexionar sobre los siguientes puntos. La reflexión es la siguiente:

Vive con menos:

  • Estrés
  • Objetos innecesarios
  • Personas negativas
  • Prejuicios de ti mismo y
  • Auto-limitaciones…

…Y vive más.

A veces necesitamos reducir algunas cosas, tipo de personas o pensamientos de nuestra vida con la finalidad de mejorar y crecer. No se trata de eliminarlo todo. Si algo he aprendido del minimalismo es a llevar una vida más consciente y reflexiva sobre las cosas y personas que me rodean.

No me despido sin antes comentarte que en este blog, mi objetivo es compartir contigo los aspectos de mi vida que más me apasionan y emocionan, así como lo que hago con ellos. Por eso en este blog no solo hablo de minimalismo.

  • También te comparto algunas historias y cuentos, porque me gusta escribir, y las historias pueden ser tan increíbles como nosotros queramos. Solo dejo volar mi imaginación y comienzo a escribir —claro que también hay que aprender un poco de técnica.
  • Te comparto el contenido que transmito a través de mi podcast, porque me gusta la idea de poder tener una charla más amena y relajada contigo para comentarte lo que hago.
  • Subo las fotos que tomo con mi celular porque amo la fotografía y pienso que es un arte. Nuestro mundo está lleno de lugares y espacios hermosos y misteriosos. Además cada fotografía puede contar una historia distinta, dependiendo de cómo la observes.
  • De igual manera te comparto mi experiencia desde que decidí comenzar a llevar un estilo de vida minimalista, el cual me ha llevado a vivir de una manera más consciente y reflexiva sobre el mundo que nos rodea, sobre mi espacio y sobre mí mismo.

«Vive con menos, vive más».

¡Hasta la próxima!

«Fotografía las cosas que dejas ir de tu vida».

¡Hola!

Mi nombre es Ramsés.

Fumio Sasaki

Hoy quiero platicarles sobre un apartado de uno de los libros que más me ha impactado en el tema del minimalismo. El libro en inglés se llama Goodbye Things y es del autor japonés Fumio Sasaki. Él es ahora un referente en cuanto a minimalismo se refiere, ya que en su libro y en las entrevistas y conferencias en las que ha participado ha mostrado cómo ha impactado y ha transformado su vida el pasar de una concepción maximalista —como el le denomina— a una minimalista.

Pero de ese texto hablaré en otra sesión. En esta ocasión quiero platicarles de un apartado que se titula: Fotografía las cosas que tiras, en español claro. De ahí viene el título principal que se llama Adiós a las cosas.

Yo no estoy muy de acuerdo con la idea o concepto de “tirar”, pero sí entiendo la idea general de Sasaki.

Bueno, más allá de que tires, te deshagas, regales, dones o vendas las cosas que ya no necesitas y no te hacen feliz, lo que él comenta es que puedes fotografiar las cosas que vas a separar de tu vida. ¿Por qué? Pues simplemente porque es una manera de guardarles respeto —o al menos así lo veo yo— o, en otras palabras, comprender el valor de las cosas.

Voy a poner un ejemplo de cómo considero que puede aplicar esto. El ejemplo más básico son los objetos que nos han regalado, en especial aquellos que provienen de seres muy queridos. Marie Kondo en su famoso libro de la Magia del Orden también contempla esto. Para nada digo que es una idea original mía, pero sí me agrada la reflexión y esta opción porque es una de las acciones que más trabajo nos cuesta al momento de dejar ir cosas que nos ha regalado algún ser querido.

Incluso cuando esos objetos no tienen alguna función o utilidad en sí, nos cuesta mucho dejarlos ir porque tenemos miedo de que el remordimiento no nos deje en paz.

Por ejemplo: hace tiempo mi hermano me regaló dos botellas de soda de edición especial de Star Wars que salieron en Europa o por lo menos en Alemania, que es a donde viajó. Debo confesar que en ese momento me entusiasmé mucho, pues siempre he sido fan de esa saga, no fanático, pero me gustan las películas y las series. Además me las regaló en un momento en el que aún no había ni rastro de minimalismo en mi vida y las puse de adorno en mi escritorio de trabajo.

Sin embargo hace algunos meses, cuando comencé a plantearme que podía deshacerme de algunas cosas que ocupaban mucho espacio y saturaban mi atención visual en mi escritorio, pensé que deshacerme de esas dos botellas sería una buena opción, pues el que las dejará ir no afectaría ni a mi gusto por Star Wars ni ha mi vida. Pero después pensé, si mi hermano se entera que me deshice de ellas seguro se molestará o —como decimos en México— se sentirá conmigo.

De tal manera que tomé la decisión de dárselas a una persona que recolecta todas las latas de aluminio para venderlas. Por supuesto que me tomé el contenido y las aplasté. Pero antes de eso se me ocurrió que también podía tomarles una foto y así lo hice.

Ahora bien, si lo reflexiono, el tenerlas en foto o tenerlas en físico no me genera problema al momento de interactuar con el significado de esos objetos. Es decir, al principio si las contemplaba y me emocionaba el hecho de saber que esas dos botellas estuvieran adornando mi escritorio, pero ahora, las puedo ver en fotografías siempre que quiera y ya no me quitan espacio y tampoco tuvieron impacto en mi felicidad. Bueno, de hecho sí, pero para bien, pues ahora me produce mayor felicidad ver mi espacio de trabajo libre de objetos innecesarios y esto me permite concentrarme en lo que estoy realizando.

Si pudiera mostrarles una foto con la inmensa cantidad de cosas que tenía saturando mi espacio tal vez me dirían que se ve ordenado, a pesar de que son muchas cosas, pero creo que el objetivo no es ese, el objetivo es tener en tus espacios aquellas cosas que te hacen feliz y que contribuyen a tus objetivos, en este caso yo buscaba poder concentrarme en mis actividades con la menor cantidad de distractores visuales. Y creanme, yo era de los que cuando se decidía a hacer tarea o a leer o lo que sea que tuviera que concentrarme, primero me sentaba, según yo dispuesto a estudiar, pero, ya sentado, primero miraba todas mis figuras de Star Wars, si estaban empolvados los limpiaba, veía mis botellas de edición especial de Star Wars. También perdía tiempo revisando que mis libros estuvieran ordenados, que mi lámpara estuviera derecha, que mi café estuviera a una distancia prudente de mi computadora, que la pantalla estuviera limpia y a parte cometía el error de empezar por revisar mis redes sociales.

Yo no estoy en contra de las redes sociales. Para nada. Es más, considero que en la actualidad es parte de la vida de todos y tiene mucha funcionalidad para dar a conocer contenido, por eso es que he optado por el podcast, mi cuenta de Instagram y Facebook.

Pero sí creo que cuando hay que trabajar o estudiar, debes dedicarte a esa acción y concentrarte solo en eso. Si tienes distractores visuales o digitales seguro que perdemos más tiempo.

Si quieren que abunde más en este tema del estudio por favor déjenmelo en los comentarios y o reseñas.

Quiero comentarles que el objetivo de este blog no es predicar sobre el minimalismo porque sí, más bien, mi intensión es compartirles lo que el minimalismo me ha enseñado y cómo ha transformado mi vida y mi forma de pensar, de concientizar sobre las cosas, ya que no me considero para nada un gurú del minimalismo. Pero sí considero que el minimalismo me ha aportado muchas cosas, como ninguna corriente lo había hecho antes.

¡Saludos y hasta la próxima!