«¿1 libro que haya cambiado tu vida?».

—¿Del tema que sea? —le pregunté a Ximena.

—Cuento o novela —me contestó—. O, bueno, que no sea un libro de desarrollo personal ni manual de esos que lees últimamente.

—El Extranjero.

—¿El extranjero? —me preguntó, como si no me creyera—. ¿Por qué ese? Nunca has estado en la cárcel y tu madre aún vive…

—Es verdad, no es por eso —le precisé—. Sin embargo, ¿Nunca has sentido, en algún momento en tu vida, como si vivieras todos los días de forma inconsciente? Es decir, como si pudieras verte a ti mismo desde afuera de tu cuerpo y, de cierta forma, eres capaz de contemplar todo lo que haces, pero no tienes injerencia en tus acciones. Vamos, como si todo fuera mecánico y al final no sabes ni cómo pasó.

—Mmm ¡Sí Claro! —me contestó exaltada—, ¡nada más la mitad de mi vida! Desde mi adolescencia hasta hace unos años Ja ja ja.

Ella se rió y se tapó la boca con la mano. Supongo que para no dejar escapar saliva.

—Pues cuando leí ese libro, hace unos años, me di cuenta que estaba viviendo mi vida de la misma manera —le afirmé—. Como si todo lo que pasara al mismo tiempo no pasara ¿si soy claro? Al final de cuentas si no lo recuerdas, es como si no hubiera pasado. Gracias a ese libro reflexioné muchas cosas.

—Ja ja ja —Ximena se rió—. Ya estás como la canción.

—¿Eh?

—Es broma, olvídalo, pero te entiendo perfectamente. ¡Vamos! No seas tan dramático. Solo que, por favor, si en algún momento estás tan deprimido que no valoras tu propia vida, ¡llámame por favor! ¡No quiero que te suicides!

—Pero Meursault no se suicidó —le respondí.

—Pero se condenó a sí mismo, que es casi lo mismo —me contestó Ximena.

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Ramsés K. Mishima⠀

La Filosofía Minimalista⠀

@lafilosofiaminimalista⠀

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Episodio 27 |5 errores que cometí con el minimalismo.

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En el episodio de hoy te comparto 5 errores que he cometido desde que comencé con el minimalismo como estilo de vida. La mayoría son equivocaciones que he realizado por desear ser un perfecto minimalista. Espero te guste este pequeño análisis y te sirva si te estás adentrando en esta filosofía de vida.

  1. Pensar el minimalismo como un fin. Pensar que el objetivo era ser lo más minimalista posible.
  2. Pensar el minimalismo como una categoría estricta. Pensar el minimalismo como una caja que solo se debía llenar con acciones o comportamientos minimalistas.
  3. Dejarme limitar por el minimalismo. Dejar que el minimalismo me censurara o restringiera en cosas que me gustaban.
  4. Querer ser como otros minimalistas. Querer imitar esos estereotipos minimalistas.
  5. Inculcar el minimalismo a las demás personas. Está bien compartir, generar reflexión y analizar, pero de ninguna manera debes esperar que las demás personas quieran adoptar tu estilo de vida.

¡Espero les guste!

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EP 31 | Ventajas y desventajas de un clóset minimalista. La Filosofía Minimalista

¡Hola de nuevo! ¡Bienvenidos a La Filosofía Minimalista! ¡No te olvides de seguir a @lafilosofiaminimalista en Instagram! En el episodio de esta semana te comparto 3 ventajas y 3 desventajas que reflexioné sobre tener un clóset minimalista o, en otras palabras, simplificar nuestro guardarropa, quedarnos con la ropa que más nos gusta y nos hace feliz usar. De igual manera te comento que publiqué esta reflexión en un artículo de mi blog lafilosofiaminimalista.com Te dejo el link por si te interesa revisarlo. https://lafilosofiaminimalista.com/2020/07/04/el-minimalismo-y-la-ropa/ ¡Espero les guste! ¡No olvides dejarme tus dudas, comentarios o sugerencias! ¡Me encantaría saber tu opinión! Recuerda que puedes seguirme en redes sociales y en mi blog: Blog/Web: lafilosofiaminimalista.com Instagram @lafilosofiaminimalista Twitter: @filominimalista TikTok: @lafilosofiaminimalista
  1. EP 31 | Ventajas y desventajas de un clóset minimalista.
  2. Cápsula Minimalista 18 |Que nadie te robe tu esencia.
  3. EP 30 | Meditación, Salud y Bienestar (con Ruth Obando @Meditopiaes).
  4. Cápsula Minimalista 17 | Agradecer.
  5. EP29 | «Simplifica y Vende lo que ya no te aporta».

EP 25 | 10 Actitudes para la meditación mindfulness.

Episodio 25| 10 Actitudes para la meditación Mindfulness.

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En el episodio de hoy quiero compartirte 10 actitudes para comenzar con el arte de la meditación, las cuales nos plantea el maestro en meditación mindfulness Silvio Raij. En el episodio analizamos cómo estas variables no solo pueden aplicarse en el proceso de meditación, sino que también pueden llevarse a la práctica en nuestra vida cotidiana.

Además nos plantea una nueva forma de ver la meditación, alejada de los estereotipos de las películas en los cuales los monjes que meditan, tienen todo el tiempo del mundo, el espacio y la tranquilidad.

En los tiempos modernos, la meditación puede ser complicada de llevar a la práctica, pero estos consejos nos ayudarán a ver la meditación como algo más real y cercano.

¡Acompáñame a descubrirlo!

¡Espero les guste!

Puedes escuchar el episodio en Spotify, Ivoox o Apple Podcast.

EP 31 | Ventajas y desventajas de un clóset minimalista. La Filosofía Minimalista

¡Hola de nuevo! ¡Bienvenidos a La Filosofía Minimalista! ¡No te olvides de seguir a @lafilosofiaminimalista en Instagram! En el episodio de esta semana te comparto 3 ventajas y 3 desventajas que reflexioné sobre tener un clóset minimalista o, en otras palabras, simplificar nuestro guardarropa, quedarnos con la ropa que más nos gusta y nos hace feliz usar. De igual manera te comento que publiqué esta reflexión en un artículo de mi blog lafilosofiaminimalista.com Te dejo el link por si te interesa revisarlo. https://lafilosofiaminimalista.com/2020/07/04/el-minimalismo-y-la-ropa/ ¡Espero les guste! ¡No olvides dejarme tus dudas, comentarios o sugerencias! ¡Me encantaría saber tu opinión! Recuerda que puedes seguirme en redes sociales y en mi blog: Blog/Web: lafilosofiaminimalista.com Instagram @lafilosofiaminimalista Twitter: @filominimalista TikTok: @lafilosofiaminimalista
  1. EP 31 | Ventajas y desventajas de un clóset minimalista.
  2. Cápsula Minimalista 18 |Que nadie te robe tu esencia.
  3. EP 30 | Meditación, Salud y Bienestar (con Ruth Obando @Meditopiaes).
  4. Cápsula Minimalista 17 | Agradecer.
  5. EP29 | «Simplifica y Vende lo que ya no te aporta».

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Hana | Fragmento 3 | «Menosprecio».

El martes fue el cumpleaños de Hana, pero para ella no era algo digno de recordar. Nunca le gustaba festejar su cumpleaños, de hecho, ese día, no planeó celebrar ni nada. Además ¿con quién lo haría? Su madre no estaba. Solo le envió un mensaje de texto que decía: «¡Te amo hija! ¡Discúlpame por no poder estar contigo en tu cumpleaños nuevamente! pero no he olvidado la fecha, ni tu regalo, así que ¡Ya puedes abrirlo! No te hagas, ya sabes en dónde está». El mensaje terminaba con unos emojis sonrientes y de corazones.

En efecto Hana ya sabía en dónde guardaba su mamá el regalo para ella. A Hana le daba risa que su madre de verdad pensaba que ella no sabía en dónde lo escondía. Incluso podía haberlo abierto desde mucho antes, pero por alguna razón a Hana le gustaba esperar a que llegara la fecha y abrirlo, no porque le importara, sino porque creía que así su reacción sería más natural y podría transmitírsela a su madre.

Hacía ya dos semanas que su madre se había ido “a su lugar de trabajo”. Nunca había llevado a Hana a ese lugar, pero si le comentó: «No puedes venir conmigo, por ningún motivo. Lo siento, en verdad, pero es por tu bien». Nunca volvía antes, ni por alguna situación especial. Pero Hana tenía un número de emergencia al cual le dijo un día su madre: «Si hay alguna emergencia, algo grave, de vida o muerte, llama a este número ¿de acuerdo? para todo lo demás, seguro podrás arreglártelas. Yo tengo fe en ti. Si necesitas algo, consultalo con el maestro Zembu, él siempre está “ahí” y estará dispuesto a ayudarte». «¡Vaya tontería!», pensaba Hana.

A sus catorce años, Hana era una jovencita de lo más normal, o al menos así la consideraban sus compañeros. No acostumbraba a salir con sus compañeros de la escuela ni a hablar con nadie. Además casi nadie deseaba hablar con ella y sufría discriminación por ser extranjera. Si bien no fue su elección vivir en esa ciudad de la India, su madre tuvo que llevarla consigo para “tenerla un poco más cerca”.

A Hana no le agradó la idea en un principio, pues pensaba que era lo mismo, de todas maneras nunca estaba con ella. «¿Qué diferencia había si me dejaba sola en México a si me dejaba sola en India?».

En fin, ese día Hana se alistó para ir a la escuela y dejó el regalo para después. Tomó las clases de forma normal, comió sola en el almuerzo mientras observaba a los demás alumnos jugar, a otros platicar y a algunos en su celular. «Otro día como los demás», pensó.

Sin embargo, a la hora de la salida Hana se llevó una sorpresa. Uno de sus compañeros la esperaba en la entrada, justo junto al enorme árbol que estaba al lado y que daba un poco de sombra a la entrada. En primera instancia pensó que no era a ella a quien llamaba con la mano, pero cuando el muchacho la llamó por su nombre, fue cuando reaccionó.

—¡Hana!

Ella no supo cómo reaccionar, pero se detuvo frente a él. Pensó en pasarlo e ignorar que la llamaba, pero su madre le había dicho que debía ser educada y amable con sus compañeros.

—¿Sí? ¿Qué pasa? —le preguntó Hana sin apenas hacer una expresión en su rostro.

—Pues mira —le contestó su compañero—, sé que hoy es un día especial y te he traído un obsequio.

—¿Un obsequio? ¿para mí?

—Sí, la verdad no es la gran cosa, pero pensé en traértelo. Papá los trajo ayer y…

—Lo siento, pero no tenías que hacerlo —le interrumpió Hana—. Mira tengo que irme, así que muchas gracias.

—Pero es que siempre te ves tan triste y pensé que algo dulce te animaría.

El muchacho abrió la bolsa que llevaba y le mostró a a Hana lo que había en su interior. Dentro de la bolsa de paja había algunos mangos que brillaban por la luz del sol. Hana no identificaba bien a ese muchacho, pero estaba segura que iba en su mismo grupo, de lo contrarío, ¿cómo sabía que era su cumpleaños?

Hana metió la mano en la bolsa y tomó uno de los mangos, lo sopesó y apretó un poco. Se percató de que estaban maduros y listos para comer.

—¡Se ven deliciosos! —le comentó Hana—. ¡Comámoslos juntos!

—Es la primera vez que te veo sonreír —le precisó el muchacho.

—¡Vamos! —le dijo Hana.

Hana tomó al muchacho de la mano y lo llevó a una de las bancas fuera de la escuela. Ahí comieron juntos la fruta y ella olvidó por un momento la soledad que le esperaba al regresar a casa.

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Ramsés K. Mishima

La Filosofía Minimalista

@lafilosofíaminimalista

«Deja de compararte. Encuentra tu autenticidad».

  1. ¿Por qué nos comparamos?
    Porque no estamos conformes con lo que tenemos ni con lo que somos. ¿O es una acción natural? ¿En verdad es así?
  2. La base material de la comparación. Los objetos materiales son lo más evidente por eso tendemos a compararnos con los objetos que poseen los demás.
  3. Humildad y agradecimiento por lo que tienes y lo que eres. Si estás leyendo estas líneas, tienes mucho qué agradecer.
  4. Compara tus experiencias, no tus objetos. Los objetos son solo un complemento y deberíamos poder seguir siendo nosotros mismos sin ellos.
  5. Deja de compararte para encontrarte a ti mismo. Entre más objetos tengas más será tu ansiedad por compararte con los demás, y así será un círculo vicioso que nunca terminará.

Ramsés K. Mishima

@lafilosofiaminimalista

El tiempo es el recurso más valioso que tienes. (Parte 2)

Después de salir de la cafetería y de caminar por la banqueta, apresuramos el paso porque comenzó a llover. En realidad en el cielo no se apreciaba que una lluvia fuera posible, pero no pasaron ni cinco minutos de que salimos cuando comenzó a llover más fuerte. ⠀

Un poco más adelante le pedí a Roxana que se detuviera, pues me resultó extraño que me jalara de esa forma y que estuviera tan exaltada. A ella no pareció importarle, solo se volteó y me sonrió, pero después continuó. Como me estaba desesperando, jalé mi mano con fuerza y me detuve de golpe. Ella también se detuvo, se volteó y me habló:⠀

—¿No quieres venir conmigo?⠀

—No es eso, pero si voy quiero saber a dónde vamos —le argumenté.⠀

Ella dio un suspiro y me explicó:⠀

—Si te digo no querrás acompañarme, pero bueno…⠀

—Pues ya veremos —le contesté—. ¿Tiene que ver con lo que decías del tiempo?⠀

—Sí, más o menos —me respondió—, ¿Recuerdas lo que te comenté de mi madre y el reloj que me regaló? ⠀

—Sí lo recuerdo. ⠀

—Pues tiene que ver con eso. Acompáñame por favor. ⠀

Cuando llegamos al lugar pensé que se trataba de una broma, pero cuando la vi ingresar muy segura de sí misma, lo comprendí. La puerta principal estaba cerrada, pero ella accedió por un hueco y caminó por una estrecha vereda. Atravesamos varios arbustos y estructuras de concreto. Finalmente llegamos y ella se paró frente a una de ellas. La pequeña construcción decía en el frente el nombre de la madre de Roxana, así como su fecha de nacimiento y de muerte. ⠀

Roxana se quedó parada un momento frente a la lápida y murmuró unas palabras. También comenzó a llorar; se limpiaba las lágrimas constantemente, pero aún así seguían saliendo. Yo me quedé parado detrás de ella y no dije nada. Cuando terminó se volteó y tomó mi mano. Yo la abracé un momento. La luz de la luna era lo único que nos iluminaba.⠀

Finalmente comprendí de qué se trataba. ⠀⠀

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Ramsés K. Mishima
La Filosofía Minimalista
@lafilosofiaminimalista
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«¿Cuál es la verdadera esencia del amor?»

«¿Cuál es la verdadera esencia del amor?»

—¿Del amor?

—Sí.

—Creo que no hay esencia en eso. El amor no es algo que se pueda conceptualizar de manera precisa —le respondí.

—Yo creo que sí. Creo que se puede descubrir la verdadera esencia del amor —me refutó ella.

—¿Otra vez tienes problemas de desamor? ¿O por qué la pregunta?

—No, no es eso —me contestó—. Lo que pasa es que, ¿no te parece que es algo que todos percibimos, de una u otra manera, en algún momento de nuestras vidas y no reflexionamos sobre lo que significa en realidad. Solo asumimos que es así. Sentimos atracción por otra persona y deseamos estar con ella, pero en el fondo, ¿consideras que comprendemos la esencia de ese sentimiento?

—Ya que lo pones de ese modo, creo que capto el punto —le respondí y le di la razón para no divagar, pero en realidad no comprendía a qué se refería en particular. ¿Quién se pregunta por esas cosas? Pero no puedo juzgarla, Roxana siempre ha sido así, filosofando por todo.

En el pasado, cuando estudiábamos juntos, Roxana tuvo un par de rupturas amorosas complicadas. Ella siempre había sido una chica muy guapa y pretendientes no le faltaban. Los chicos la veían de una manera, pero nadie conocía su verdadero pasado ni por qué ella era así. Ellos solo apreciaban el recipiente, la parte externa, pero su interior, nunca le prestaron mucha atención.

Durante ese tiempo, ella acostumbraba a reflexionar con cuestionamientos similares y, en realidad, nadie la comprendía. Ni siquiera yo.

—¡Oye! ¿Me estás escuchando? —me gritó Roxana—. ¿No me estás poniendo atención verdad?

Salí del transe y le respondí:

—Sí, perdón, estaba pensando en tu planteamiento —le respondí—. Creo que alguien que se pregunta por la esencia de algo, lo hace porque considera que en verdad necesita descubrir la razón de ser de eso y si aporta algo a su vida.

—¡Vaya! Lo comprendiste. ¡Muy bien!

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Ramsés K. Mishima
La Filosofía Minimalista
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«Quizás no estaba seguro de lo que me interesaba realmente, pero, en todo caso, estaba completamente seguro de lo que no me interesaba».

—¿Qué cosa? ¿Desde cuándo eres tan fatalista? —le pregunté.

Su semblante era de tristeza y depresión, pero no parecía ser una broma.

—¿Fatalista? —me respondió—. No es que sea fatalista, es una frase de Meursault, el protagonista del libro El Extranjero, de Albert Camus.

—¿No era el tipo que siempre se la pasaba deprimido y no encontraba su razón de ser en el mundo? ¿Al que no le importaba nada? ¿El que pierde a su madre al principio de la novela?

—Sí, es ese.

—¿Por qué lees algo tan deprimente? —le cuestioné.

—Porque me parece que lo que dice la historia, a pesar de ser muy antiguo, está más vigente que nunca en los tiempos modernos.

Fruncí el entrecejo y la miré fijamente. Después de pensar las palabras correctas continué con la conversación:

—¿Piensas que las personas somos así, en los tiempos actuales? —le pregunté a Ximena—. Yo diría, que es producto natural de nuestro estilo de vida.

—Puede ser, pero ¿no has pensado que vivimos en un mundo en el cual somos bombardeados de tanta información, de tantos aspectos visuales, de tantos estereotipos, que nos convertimos en lo que la sociedad quiere y no en lo que realmente queremos ser? —me respondió ella.

Pensé un momento su planteamiento.

—¿Te refieres a que dentro de todo ese mar de de medios visuales y mercadotecnia, las personas no logramos encontrar nuestro propósito, nuestra verdadera razón de ser?

—Así es —afirmó Ximena—. En pocas palabras, nuestra verdadera esencia. Nuestra parte más esencial.

Me rasqué la parte trasera de la cabeza.

—La verdad es que no lo había pensado así —le respondí a Ximena—. ¿Y si me prestas ese libro?

—Claro, por qué no.

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Ramsés K. Mishima
La Filosofía Minimalista
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Futuro= pasado + presente (La vida misma)

«Y recuerda hijo mío, la vida es como el trayecto de un vagón de tren por las vías».

—Pero ¿y ese mismo vagón no puede regresar por la misma vía?

—Técnicamente sí podría —le respondió su abuelo—. Sin embargo, Ram, en la vida no hay regreso. Lo único que puedes manejar y modificar, brevemente, es el presente.

—¿Es decir que lo que queda atrás del tren ya no puede volver, ni tomando otro tren? —preguntó el pequeño a su abuelo.

—Puedes tomar otro tren; es cierto. Pero en la vida, los acontecimientos que vivimos y que quedan en el pasado ya no puedes volver a vivirlos ni modificalos. Es por eso la importancia de vivir el presente y dar tu mejor esfuerzo para que no tengas nada de que arrepentirte en el futuro.

—¿O sea que si me porto bien, si estudio y trabajo, me irá bien en el futuro abuelo?

—No es una garantía, pero tienes mayores posibilidades si vas por la vida siendo una persona justa y humilde, que se dedique a trabajar y ser buen hombre.

—Entiendo, pero, tengo miedo a equivocarme abuelo y que me arrepienta en el futuro de lo que hice antes —respondió el niño, mordiendo sus uñas y con semblante de nervios.

—Si fuera el caso, hijo, tendrás que aceptar las consecuencias de tus actos. Se llama ser adulto y responsable.

—Eso no suena nada divertido abuelo.

—Nadie dijo que lo fuera. La vida es muy divertida, tanto como quieras, pero no es un juego. Recuerda: «tus acciones en el presente, más las que hayas hecho en el pasado, marcarán el devenir de tu futuro».

El joven reflexionó un momento lo que comentó su abuelo y después expresó:

—¿Puedo continuar jugando con el GameBoy abuelo?

El abuelo suspiró y cerró los ojos un breve momento.

—Sí… por supuesto…

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Ramsés K. Mishima
La Filosofía Minimalista
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¿Poco tiempo para ti mismo?

¡Hola de nuevo!

Al no llevar una vida consciente solemos descuidar el tiempo que destinamos a nosotros mismos y esto es algo muy importante, porque creo que destinar tiempo para nosotros mismos es imprescindible para no perdernos en el camino.

¿A qué me refiero con esto? Algunos pensarán que es una tontería, pero de vez en cuando es bueno hacer una pausa y reflexionar hacia dónde estamos dirigiendo nuestra vida, en especial para revisar si estamos llevándola en la dirección que de verdad queremos. Muchas veces hacemos la cosas por impulso o porque nos han dicho que así deben ser, pero ¿alguna vez te has detenido a replantearte tu vida, a dedicar tiempo para pensar en ti?

Es algo muy provechoso, que ayuda a enfocarte y mejorar algunos aspectos de tu vida, así que creo que siempre debemos tener tiempo para nosotros mismos, a pesar del trabajo, a pesar de las tareas, responsabilidades y a pesar de la vida. Anteriormente no lo hacía porque pensaba que era una tontería, pero he comenzado a dedicar tiempo para mí para replantearse el rumbo que está tomando mi vida. Es algo muy válido y no tiene nada que ver con depresión o que no sepas qué hacer con tu vida. Somos seres humanos y todos titubeamos y tenemos problemas. Nadie es tan fuerte para no sufrir o para no llorar, a menos que seas un robot.

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Ramsés K. Mishima
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